The Miracle Worker (versión del 2000) es una película basada en la vida real de Helen
Keller y Anne Sullivan. Helen Keller es una chica con deficiencias que causan barreras en su
comunicación. Nació sorda y a los 19 meses una enfermedad le quitó la vista, haciendo que
tenga dificultades de comunicarse y expresar lo que quiere llegar a decir. Al no poder
comunicarse, Helen siente frustración y hace berrinches. Anne Sullivan es una mujer que tuvo
complicaciones de la vista de pequeña, lo cual la hizo casi ciega y tuvo que pasar por varias
cirugías para poder ver. Helen es considerada una niña estúpida y salvaje que no tiene la
capacidad de aprender por lo cual sus padres la quieren enviar a un hospital psiquiátrico pero
deciden darle una oportunidad y le consiguen una educadora, Anne Sullivan.
Cuando Anne llega a la casa de los Keller su estancia parece un poco inusual para ella
y para Helen, ya que es la primera vez aprendiendo de la otra pero ella seguía teniendo
esperanza de la chica y quería poder enseñarle nuevas como poder vivir y comunicarse siendo
ciega-sorda. Basándose en el lenguaje de señas, Anne le deletreaba palabras en la palma de la
mano a Helen. Primero le comenzó a enseñar palabras de cosas que le gustaban a la chica,
como bizcocho y muñeca, y así le siguió enseñando palabras de cosas de su alrededor, le enseñó
palabras como tinta, bolígrafo, si, no, entre otras palabras. Al ver las tácticas de Anne, tuvieron
diferentes reacciones de la familia de Helen, el hermano, se burlaba, ya que él era uno de los
que la consideraba bruta, el papá no creía en la manera que Anne intentaba ayudar a Helen y la
mamá apoya las enseñanzas de Anne.
Después de una mañana caótica a la hora del desayuno, Anne logra entender lo que
Helen necesita para poder aprender correctamente. Ella necesita tiempo sola con la chica, poder
vivir con ella y tener control de lo que pasa durante el día sin preocuparse que Helen corra
hacia sus padres, así que ella consigue convencer al papá de Helen que las deje solas en una
Keller y Anne Sullivan. Helen Keller es una chica con deficiencias que causan barreras en su
comunicación. Nació sorda y a los 19 meses una enfermedad le quitó la vista, haciendo que
tenga dificultades de comunicarse y expresar lo que quiere llegar a decir. Al no poder
comunicarse, Helen siente frustración y hace berrinches. Anne Sullivan es una mujer que tuvo
complicaciones de la vista de pequeña, lo cual la hizo casi ciega y tuvo que pasar por varias
cirugías para poder ver. Helen es considerada una niña estúpida y salvaje que no tiene la
capacidad de aprender por lo cual sus padres la quieren enviar a un hospital psiquiátrico pero
deciden darle una oportunidad y le consiguen una educadora, Anne Sullivan.
Cuando Anne llega a la casa de los Keller su estancia parece un poco inusual para ella
y para Helen, ya que es la primera vez aprendiendo de la otra pero ella seguía teniendo
esperanza de la chica y quería poder enseñarle nuevas como poder vivir y comunicarse siendo
ciega-sorda. Basándose en el lenguaje de señas, Anne le deletreaba palabras en la palma de la
mano a Helen. Primero le comenzó a enseñar palabras de cosas que le gustaban a la chica,
como bizcocho y muñeca, y así le siguió enseñando palabras de cosas de su alrededor, le enseñó
palabras como tinta, bolígrafo, si, no, entre otras palabras. Al ver las tácticas de Anne, tuvieron
diferentes reacciones de la familia de Helen, el hermano, se burlaba, ya que él era uno de los
que la consideraba bruta, el papá no creía en la manera que Anne intentaba ayudar a Helen y la
mamá apoya las enseñanzas de Anne.
Después de una mañana caótica a la hora del desayuno, Anne logra entender lo que
Helen necesita para poder aprender correctamente. Ella necesita tiempo sola con la chica, poder
vivir con ella y tener control de lo que pasa durante el día sin preocuparse que Helen corra
hacia sus padres, así que ella consigue convencer al papá de Helen que las deje solas en una